Los archivos secretos que complican a Cristiano Ronaldo en el caso de violación: una prueba de ADN y la súplica de la víctima
Los archivos secretos que complican a Cristiano Ronaldo en el caso de violación: una prueba de ADN y la súplica de la víctima

A pesar de que la causa se cerró, un medio británico accedió a 100 páginas de emails en los que se revela que el propio futbolista había reconocido que durante el acto sexual Mayorga había dicho “no” y “detente”

 El caso se cerró. La investigación concluyó hace meses. Sin embargo, este lunes la filtración de varios documentos a los que tuvo acceso The Sun revela más detalles sobre el episodio del que Cristiano Ronaldo no fue declarado culpable.


En julio de este año la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Clark, en Nevada, Estados Unidos, que estaba a cargo del caso informó que el hecho “no puede ser probado” y que por lo tanto se cerraba el caso. En 2018, la acusación de la modelo Kathryn Mayorga había explotado mediaticamente y había provocado que el caso ocurrido en 2009 se reabra. El portugués se había defendido públicamente, y nunca llegó a declarar.


El 27 de septiembre de 2018, la ex modelo estadounidense había demandó a CR7 porque supuestamente la había abusado sexualmente y luego forzado a firmar un acuerdo de confidencialidad a cambio de USD 375.000. En mayo de este año, Mayorga retiró la denuncia, aunque nunca reveló el motivo. Luego, la fiscalía decidió cerrar el caso definitivamente porque “no se puede probar más allá de una duda razonable” que haya ocurrido una agresión sexual.


Ahora, el sitio británico publicó que la Policía de Las Vegas había dado con una prueba de ADN que coincidía con el de Ronaldo. La misma había sido tomada el día siguiente al episodio, cuando la propia mujer se presentó en una comisaría para denunciar el caso.

 En uno de los mail, el detective Jeffrey Guyer escribió: “El ADN está de vuelta y coincide”. Esto demuestra que la estrella de la Juventus había tenido relaciones con Mayorga, aunque no comprobaba la violación.


El otro dato clave es que en otro de los archivos hay un desgrabado de la declaración de CR7 ante sus propios abogados, en donde admite que la supuesta víctima se había resistido al acto gritando palabras como “no” y “detente”.


Esto coincide con el relato que Mayorga le contó al periódico alemán Der Spiegel en 2018. En aquella oportunidad, la modelo de 35 años declaró: “Él comenzó a hacer cosas, tocarme y agarrarme. Lo aparté y seguí diciendo ‘no’. Me aparté de él y me hice tiré al piso. Fue entonces cuando saltó sobre mí. Le dije: “No, no, no, no”. Según sus palabras, al terminar de abusar de ella Ronaldo le dijo algo así como “perdón o “¿estás herida?”.


Cabe remarcar que a través de sus abogados en la corte y públicamente, el goleador portugués siempre negó el episodio. Incluso, en Instagram había tildado de “fake news” las noticias sobre la reapertura del caso.


La noche en donde sucedió el supuesto abuso y la versión de la denunciante


Todo ocurrió la noche del 13 de junio del 2009 en Nevada, Las Vegas. Hasta ese momento, Katheryn era una bella modelo de 25 años a la que sus amigos la llamaban "Kat". Su empleo consistía en ser presencia en bares y discotecas nocturnas de Las Vegas, donde vivía y pertenecía a la "clase media-alta".


Cristiano Ronaldo, quien estaba próximo a firmar un millonario contrato con el Real Madrid por 100 millones de dólares, pasó al menos una semana en la ciudad norteamericana y se alojó en el Palms Casino Resort, en una suit con jacuzzi que rondaba los 6.300 euros la estadía.


Una de esas noches, el portugués decidió asistir al sector Vip de Rain, una discoteca del Casino Palms Restors. Fue en ese lugar donde conoció a Kathryn Mayorga, junto a otras modelos.


La fiesta se trasladó a la suite del ex jugador del Manchester United y fue allí cuando la llevó a otra habitación en donde la morena de ojos verdes acusó el abuso, según relató Mayorga a Der Spiegel.


Posteriormente, siempre según su palabra, Ronaldo y sus abogados le ofrecieron un acuerdo extrajudicial para que guarde silencio a cambio de 375 mil dólares, los cuales ella aceptó por temor a cualquier represalia tanto hacia ella como a su familia.